Tener relaciones en un avión o en un parque mientras los demás observan; tener sexo con Angelina Jolie o Brad Pitt; ser objeto del deseo de tod@s o quedarse atorado en un elevador con la persona de sus sueños, son de las fantasías sexuales más recurrentes.
Las fantasías sexuales “son aquellas ideas, pensamientos, o imágenes sexuales que alteran las sensaciones, emociones y percepciones que conllevan, casi siempre, a la excitación sexual”, comenta el sexólogo César Pérez. “La gran ventaja de la fantasía sexual es que puede ser como tú la desees, pienses y quieras.”
“Las mujeres heterosexuales tienden a fantasear con caricias, abrazos y besos de su pareja actual o de parejas anteriores, es decir, pocas veces es con un desconocido o con quien no se tenga un vínculo afectivo; no hacen tanta referencia a la relación coital, pero sí al amor, la comunicación, la suavidad y la dulzura.”
Lo común para ambos es la desnudez, los besos y las caricias; los escenarios como la playa, el mar o el campo y la presencia del orgasmo.
¿Y si fantaseo?
Se ha dicho que algunas personas se reprimen a la hora de hablar de sexo, no se dejan tocar, se angustian; en el caso de las fantasías hay que dejar claro que en la mente todo se vale, ahí sí se puede todo.
El objetivo de las fantasías “no es necesariamente la excitación, lo común es que pase, pero también puede ser por mero gusto de imaginar”; hay quienes lo usan como parte de la masturbación o mientras están en la relación sexual como parte de la estimulación.
“Si se quiere realizar, la fantasía pierde el toque mágico, además de que les puede ir mal, pues puede no ajustarse a lo que imaginaron, aunque no deja de ser excitante, novedosa, placentera.”
Uno de los mayores temores de algunos “fantaseadores” es que por hacerlo están siendo infieles; incluso hay quien cree que es una enfermedad o un tipo de perversión, esto es rotundamente falso, pues la fantasía sexual es un ingrediente más para la vida sexual”.
Se recomienda darle vuelo a la imaginación, darse el gusto de pensar, de poder estar en otro lugar, hacer cosas que no se harían tan fácil; eso sí, sin clavarse u obsesionarse, pues hay cosas que seguro jamás se podrán hacer, total, fantasear no cuesta nada.
Fuente: Tva.com
Escrito en Fantasías sexuales
Etiquetas: Fantasías sexuales, Historia de sexo, Hombres, Mujeres, Psic. Marijose, Sexo, Sexualidad
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